BENDITA PIEL

Escribo debajo de los acantilados, sobre la arena color negro, frente a la mar picada por el viento y verde. Escribo con el sonido de las olas como telón de fondo, con el brillo del agua en las pupilas. Tengo trescientos euros en el banco, una sonrisa en la boca y un sol en la frente, inmenso, radiante. Mi compañero está junto a mí, leyendo con su jersey de lana roja y su mano en la barbilla. Huele a piel, a luz, a humano moreno y lindo, y su olor me recuerda a tardes tranquilas, tumbados en la playa, con libros alrededor. El cuaderno suena a papel queriendo volar, como las cometas, mi letra es redonda…Y pienso que no hay nada más importante que este silencio que sale de las rocas, de las hierbas que crecen silvestres sobre la escoria, de las gaviotas que, al pasar, dejan un vértigo en mi tripa, un deseo de aire y espacio. Se acabó el perseguir objetivos como loca, el creer que algo falla, el preguntarme por qué. Inspiro y me voy a pasear el útero por la orilla. Espiro y de nuevo este silencio. Lo acojo como acogen los pájaros al vacío y las humanas al mundo, con gusto. Y él parece acomodarse, no me deja, se instala dentro.

Hoy estoy feliz, empiezan los días fértiles y con ellos la primavera, la maduración de los frutos, la pasión por la experiencia. Mis pechos se hinchan, mis alas se extienden para cuidar de la manada y el verbo se acorta. Salen más difíciles las palabras, porque hace sol y hay que vivir también, dejar la escritura para luego. Las plumas se ven relucientes, como si quisieran gritar a los cuatro vientos que estamos listas para florecer, para hornear las ideas y los sueños bajo el ombligo. Me doy cuenta de lo poco que le importa al cuerpo la falta de dinero, en qué trabajaré mañana, qué será del futuro. Él sigue funcionando como si nada, igualito que los ríos y las mareas, que las estaciones y los días. Todo lo acepta, todo lo inunda de vida, todo lo incluye. Bendita piel.

La mar continua lamiendo la arena, porque es “la” mar, es ella. Ella abraza a los marineros de corazón, se ríe cómplice si tú o yo o la mujer con más crímenes de sangre a sus espaldas, se cuela entre sus flujos para bañarse. Todas somos mamíferas, da igual. Todas estamos hechas de agua y tenemos lunas sobre la coronilla, lunas que nos mueven, que nos ríen, que nos bailan mes a mes. La mar no enjuicia a nadie, sólo es testigo y recibe con todo el amor del que es capaz. Lo mismo puede albergar ballenas que peces de plata, lo mismo le da la bienvenida a la alegría que a la pena. Y jamás muere, amiga, es tan eterna como el más ancho de los cielos, ¿te das cuenta? No sé… pero yo creo que las mujeres somos mares en pequeñito: ondulación, vaivén, receptividad, caricia… Mira, coloca las manos sobre tu útero, hazme caso. Y siente ese pulso que no cesa, el latido de todas las hembras que hubo y habrá. Y entonces ocurrirá la magia, verás pasar ante ti imágenes a toda prisa: los erizos tranquilos, las nubes transitando, las lobas en las montañas, las flores abriéndose de noche, mientras dormimos, las tormentas y el verde musgo, la nieve y los aquelarres, las brujas, las magas, las madres…

Vivimos en tierra de hombres. Donde lo más importante es levantarse a las siete y currar, llevar uniforme y currar, salir del trabajo y currar. El cuerpo sólo parece servir para ponerse cremas, para acotarlo dentro de una minifalda, para practicar un sexo que a nadie llena. El deporte, que debería ser un encuentro con las sensaciones físicas, animales y puras, se convierte en una lucha, en un reto infinito, en un aguantar la respiración y fruncir el ceño hasta que agote. Y la gente está cansada, está infeliz. Por eso no hay escapatoria. Queridas, ya es tiempo de que salgamos a la luz, como mujeres, debemos educar a los nuestros, gritar lo que para nosotras es importante, hacernos escuchar. Debemos juntarnos en círculos para definir las prioridades, para dejar claro que la belleza es un derecho universal, que la pausa es esencial para el planeta, que la naturaleza es un ser vivo y el silencio, el alimento del alma. Debemos volver a la piel, porque a la piel no le importa el dinero ni el qué dirán ni las preocupaciones.
Mujeres Taruk, águilas por antonomasia, humanas de todos los confines, hago un llamamiento. Llenad vuestros jardines de rosas, tomaos tiempo para saborear el mundo, pintad, cread algo por puro goce, meditad silenciosas, sed como el mar que canta y recibe y abraza a todos por igual.

En esta luna llena deseo que mi voz se una con las vuestras, que las garras se nos llenen de barro, que nuestros úteros latan como la tierra y sembremos semillas en las conciencias. Esta noche es noche de chamanas. Que se note.

Sé que sonríes, mujer. GRACIAS,

Nuria.

dos-cuadros

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15 comentarios en “BENDITA PIEL

  1. Iraide dijo:

    El silencio… sana. La Mujer Salvaje sale a contemplar la luna, tan llena de luz. Pachamama bajo mis pies, las dos me sostienen y me acunan. Siento una paz al volver a mi naturaleza, en medio de la montaña, con esta luz de la noche. Luna llena… llena mis sentimientos en puro amor, puro amor, puro AMOR!! yo tambien eligo rendirme a la vida, reir más, gozar más, y no preocuparme. Elijo SER y soltar cada programa aprendido en mis celulas, confiar en esta magia que es la vida, que cobra el sentido cuando me paro y digo GRACIAS, por tanta belleza, por tantos sonidos en el silencio de los árboles. Gracias Ama Lurra, y gracias a ti mujer que escribes y me devuelves el latido de mi intuición. Feliz luna, para todas las mujeres y todos los hombres!Ajó!

  2. Carolina dijo:

    Hola mujerTaruk, acabo de conocerte y me encanta tu blog, te seguiré y me encantaría poder ir a uno de vuestros retiros de mujeres, vivo en Galicia y tal vez pueda acercarme, estaré atenta. Un abrazo cálido y enhorabuena por este regalo que nos haces compartiendo tus preciosas y sabias palabras de Mujer Slavaje.

    • mujertaruk dijo:

      Hola Carolina!!!bonitaaa!!!! Me alegra mucho que te hayas acercado a este espacio y que te hayas animado a compartir. Seguro que algún día nos conoceremos:) Un abrazo gigantescoooo!!!:)

  3. Maite dijo:

    Y tanto que vivimos en Tierra de hombres… Sueño con esa Tierra de Mujeres… en realidad ya la veo y la siento… A sanar, Nuria, a sanar!!! Gracias porque me haces ponerme poética 🙂

  4. Little miss Sunshine dijo:

    Tus letras son paz…tranquilidad…calma chicha…pero también coraje…lucidez…valentía….estás en mi despertar interior…mi alma te acoge sin mesura amiga y mi corazón ya es tuyo hace mucho tiempo….sigue volando libre…y bella…y gracias por compartirlo…

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