LAS MUJERES DEL CAMINO ROJO

Mayo de flores y tormentas, la luna va menguando de a poquito en el cielo y yo voy entrando en la fase de hechicera. Los días fértiles quedaron atrás, la extroversión, el sexo, las ganas de hablar… se me fueron por entre las manos, y una melancolía como de hierro me ha ido inundando el corazón. Así que dejo los altos riscos por ahora, respeto la sabiduría de adentro y me retiro a recoger pajitas, trozos de helecho, algodón, pelo de conejo y nubes blancas. Para construirme un nido, un refugio donde poder estar tranquila, con mis plumas y mis letras. Compañerita, permíteme escribir más lento que otras veces, siento tan fuerte el olor del viento, el dolor del mundo, que me cuesta expresar. Pero necesitaba cogerte de las manos, ya ves, y decirte algunas cosas.

Últimamente pienso mucho en nosotras, en ti y en mi, en la necesidad que tenemos las mujeres de autorespetarnos, de estar atentas a los mensajes de nuestro cuerpo y espíritu. Han pasado muchas primaveras ya desde que se nos obligó a vivir a todas en un mundo lineal, sin estaciones, desde que se nos enseñó a sonreír y a agradar incluso a aquellos que contribuían a nuestro agotamiento, represión, y tristeza. Nuestro corazón ha tenido, por tanto, que desarrollarse hacia dentro, nuestra ira, nuestras mayores alegrías, los sueños amados… todo se nos ha ido enquistando en el pecho, hermana, durante siglos. Por eso a veces el cuerpo nos chilla que ya basta, nos recuerda firmemente que somos hijas de la Tierra, de esta madre querida que late al compás de cada día, de cada luna, de cada estrella. Por eso a veces el útero se nos contrae de tal manera que tenemos cólicos, reglas dolorosas, ovarios poliquísticos. Algunas optamos entonces por tomar la píldora anticonceptiva, o analgésicos a pares; maldecimos nuestra condición de mujeres porque tenemos que ir a trabajar, a pesar del dolor, a pesar de los calambres, porque la sociedad está pensada por y para el hombre blanco y nos sentimos impotentes. Pero escúchame bien, amiga, cuando el cuerpo nos duele al menstruar se está curando, sólo se está curando. Hay que dejar que exprese ese grito de rabia contenida, esa impotencia brutal que no hemos podido comunicar de otro modo, esa nostalgia de otras épocas, en las que éramos admiradas por nuestra visión y poder.

Las infecciones de orina son también una oportunidad para sanar, una señal luminosa que nos advierte por donde sí y por donde no. Según la Doctora Northup, escritora del libro “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer”, la cistitis tiene un origen psicosomático, es decir, se debe a factores psicológicos y espirituales que, de no resolverse, acaban por reflejarse en el plano físico. Entre estos factores, cabe destacar el de sentirnos invadidas de alguna forma.
Recuerdo que la primera vez que tuve una infección de orina estaba viviendo en un templo budista. Allí, teníamos que dormir en cabañas minúsculas de cuatro personas, por lo que era muy difícil tener algo de intimidad. Las mujeres que estábamos allí, nos duchábamos e íbamos al lavabo codo con codo, y realmente se echaba en falta un poco más de privacidad. Claro está que, en estas condiciones, la cistitis no tardó en aparecer y fue bastante resistente incluso a los medicamentos. Todo ello, unido a otros motivos, fue desencadenante de mi salida del templo y de mi vuelta a la ciudad.
La verdad es que, desde entonces, no había vuelto a tener infección de orina. Hasta hace unos días, que volvió a desencadenarse. Esta vez, sí contaba con la intimidad suficiente, por lo que empecé a preguntarme de qué otra manera podía haberme sentido invadida. El caso es que sin reflexionar mucho sobre ello, me vinieron a la mente varios ejemplos. Este mes me había obligado a quedar con gente cuando, en realidad, lo que más me apetecía era estar en casa leyendo; había hecho el amor con mi pareja con menos delicadeza y suavidad de la que me habría gustado; no había respetado mi necesidad de estar a solas conmigo.. Así que finalmente concluí que sí, que efectivamente me había sentido invadida y el cuerpo sólo me estaba trayendo más conciencia sobre ello. Te digo ésto, hermana, porque sé que hay muchas mujeres que no paran de tener cistitis y desconocen esta información. Y creo que es importante que se sepa, que todas aprendamos a observarnos, a mirar a nuestro alrededor y a buscar las causas hasta debajo de las piedras, entre las nubes de polvo y las tormentas.

Mamífera con manos, hembra silvestre, vamos a respetarnos. Cada una de nosotras tenemos unos ritmos y unas necesidades, y es tiempo ya de mostrárselas al mundo, hemos permanecido muchos años en la sombra y hasta aquí. Tenemos un instrumento de fina piel y olfato agudo, un instrumento que nos guía en la oscuridad como las luciérnagas y jamás nos abandona, aunque nos lo extirpen, un instrumento al que podemos preguntar cuando las dudas nos pueblen la mente y el pulso se ponga a temblar como loco. Amado útero, tantas veces olvidado. Tú que te contraes cuando algo nos duele, tú que te retuerces cuando la rabia nos llama, tú que bailas cuando nosotras te bendecimos, ayúdanos en este sendero que hoy comenzamos. Que cuando algo no nos emocione el corazón, nos lo hagas saber; que cuando algo no nos apetezca pese a los consejos, los convencionalismos y el qué dirán, nos des tu fuerza; que cuando tengamos un sueño claro, fresco y apasionante sin cumplir, nos lo grites desde las tripas. Somos las mujeres del camino rojo. Ya llegamos. Ahó. Ahó.

Gracias a todas por estar ahí, os dejo una canción recién creada, para que todas tengamos medicina para el alma. Ya me diréis qué os parece,

Nuria.

http://www.ivoox.com/camino-del-sol-audios-mp3_rf_3147252_1.html?autoplay=1

mujer-pajaro blanco y negro

*Por cierto, ya podéis encontrarme en Facebook y en Instagram como “Mujer Taruk” 🙂

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13 comentarios en “LAS MUJERES DEL CAMINO ROJO

  1. fridamariaalvarez dijo:

    Nuria, he comenzado el día leyendo tu texto y me ha producido una enorme sensación de gratitud hacia mi cuerpo. Un cuerpo que actúa de manera sabia y que es la mejor brújula que tengo para conocerme y amarme. Gracias por este texto. Un abrazo.

    • mujertaruk dijo:

      Qué bien Frida!!! Veo que he conseguido transmitir justo lo que quería:) Me alegro muchísimo de que hayas sentido esa gratitud hacia tu cuerpo, es el mayor regalo que tenemos. GRACIAS a ti, cielo, de CORAZÓN 🙂

  2. Rosario dijo:

    Nuria! Leí tu columna y se me llenaron los ojos de lágrimas, me siento igual! Estos días he estado con dolores de infección urinaria y me preguntaba qué me quería decir mi cuerpo, gracias por ayudarme a descifrarlo!! Y me alegra muchísimo que hayas leído mi Blog en el que hablaba de ti. Gracias infinitas hermana.

    • mujertaruk dijo:

      Jeje, Rosario, así que estamos igual!!! Espero que, al haber llevado consciencia al tema, haya ido solucionándose de a poco. Ya sabes, pregúntate de qué maneras has podido sentirte invadida, así la próxima no nos pillará desprevenidas. Me alegra mucho seguir en contacto contigo. Un abrazo muy muy fuerte!!! ❤

  3. Maite Ikaran dijo:

    Hace poco leí un libro sobre la Nueva Medicina de Hamer y le daba a la cistitis una interpretación similar: los mamíferos orinamos para marcar territorio, el no poder orinar implica impotencia a la hora de querer hacerlo (o algo así :-). Realmente es un arte el aprender a vivir en un entorno tan social, lleno de agitaciones y estímulos pero queriendo mantener tu integridad o territorio. Y por eso somos Artistas Nuria!! Gracias por compartir la canción!!

    • mujertaruk dijo:

      Qué bueno, Maite, no conocía lo de la Nueva Medicina de Hamer, pero sí, por ahí van los tiros. Es verdad lo que dices, me gusta especialmente la palabra INTEGRIDAD, creo que todas deberíamos tenerla cerca como brújula en el camino. Me encantan tus aportaciones al blog, Maite, mil GRACIAS!!!! ❤ ❤

  4. carol dijo:

    Muchas gracias por este post y por hablar del tema de las infecciones. Hace 12 años que tengo infecciones de riñon y dos operaciones. Los medicos proponen quitar el riñon para que no dé mas problemas, pero el funciona bien, solo que como tu dices por razones que creo psicosomaticas, algunas veces se manifiesta asi ..
    Estoy detras de encontrar la solucion y me.resuena mucho lo del espacio vital, la falta de respeto a mi necesidad de soledad, tranquilidad .. Me ha aclarado en este sentido y me han servido tus palabras. Gracias!
    En casa tengo una planta de salvia que en infusion me va genial en estos casos, si evito q el dolor sea demasiado fuerte y tener q tomar quimicos .. Un abrazo Nuria , que bonit ala cancion.

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